En medio de la conmoción por la brutal golpiza en patota a Patricio Ledezma en Tafí del Valle, el Club Huirapuca S.C. emitió un comunicado oficial para fijar su posición institucional y aclarar el vínculo —limitado— entre los jóvenes investigados y la entidad deportiva.
Según informó la Comisión Directiva, solo uno de los involucrados en los graves incidentes pertenece al club, mientras que el resto de los acusados no integra Huirapuca ni practica rugby. El joven vinculado a la institución fue suspendido provisoriamente, a la espera de que se defina su situación procesal en la Justicia.
“El Club Huirapuca repudia enérgicamente cualquier conducta violenta, criminal o delictiva”, señala el parte de prensa difundido en redes sociales, donde además se remarca que los hechos deben ser debidamente investigados y castigados por la Justicia ordinaria, si así corresponde.
El ataque que sacudió a Tafí del Valle
El comunicado se conoció luego de que la Policía confirmara la detención de dos jóvenes, de 18 y 19 años, acusados de participar en la agresión contra Patricio Ledezma, un joven de 19 años que fue atacado a la salida de un local bailable durante la temporada veraniega.
Los detenidos fueron identificados como Máximo César Carreras (19) y Santiago Bagne (18), ambos con domicilio en la ciudad de Concepción. La víctima sufrió lesiones de extrema gravedad: rostro desfigurado y ambos hombros dislocados, producto de una golpiza que, según la investigación, fue grupal.
Ledezma relató lo ocurrido a través de un video en redes sociales que se viralizó rápidamente. “No hagan eso, pueden matar a alguien”, expresó, aún con visibles marcas del ataque.
La postura del club
En su mensaje, Huirapuca también rechazó lo que definió como “acusaciones falsas y publicaciones tendenciosas” que buscan involucrar injustamente a la institución. Desde el club subrayaron que no avalan ningún tipo de violencia y que actuarán disciplinariamente si el jugador suspendido resulta culpable.
Mientras tanto, la causa judicial continúa abierta y no se descarta que haya más implicados en el ataque. El caso volvió a encender la alarma por la violencia juvenil y las agresiones en banda a la salida de boliches, una problemática recurrente que atraviesa a distintos puntos de la provincia.
La Justicia ahora intenta reconstruir los momentos previos a la golpiza y determinar las responsabilidades individuales, en un hecho que, por la brutalidad, pudo haber terminado en tragedia.